Material aislante térmico: qué es y por qué es indispensable en tus proyectos

¿Sabías que un buen aislante térmico puede reducir hasta un 30% tus facturas de energía? Si eres propietario, constructor, arquitecto o simplemente alguien que busca hacer su hogar más cómodo y eficiente, entender qué es el aislamiento térmico es el primer paso para transformar tu proyecto.

El aislante térmico no es solo un material más en tu obra. Es la barrera invisible que mantiene el calor donde debe estar: dentro de tu casa en invierno y fuera en verano.

Con las nuevas normativas de eficiencia energética cada vez más estrictas, ya no es opcional, es indispensable.

En este artículo descubrirás qué es exactamente el aislamiento térmico y cómo funciona para proteger tu hogar. También exploraremos los diferentes tipos de materiales disponibles, desde opciones sintéticas hasta alternativas ecológicas que se adaptan a cualquier presupuesto.

Finalmente, veremos los beneficios reales que obtienes: desde el ahorro en tus facturas hasta el aumento del valor de tu propiedad, sin olvidar el impacto positivo en el medio ambiente.

Qué es el aislamiento térmico y cómo funciona

Definición de material aislante térmico

El aislamiento térmico es la capacidad que tienen los materiales para oponerse al paso del calor por conducción. Cuando trabajas con proyectos de construcción o renovación, necesitas comprender que un material se considera aislante térmico específico cuando su coeficiente de conductividad térmica λ es inferior a λ<0.10 W/m2·K medido a 23°C.

Todos los materiales que utilizas en construcción ofrecen resistencia al paso del calor en mayor o menor medida. Los metales, como el acero (50 W/K·m) o el aluminio (237 W/K·m), presentan una resistencia muy escasa, por lo que se consideran buenos conductores. Los materiales de construcción tradicionales como yesos, ladrillos y morteros tienen una resistencia media, mientras que aquellos materiales que te ofrecen una resistencia alta se denominan aislantes térmicos específicos.

Entre los ejemplos más efectivos de aislantes térmicos que puedes utilizar en tus proyectos se encuentran las lanas minerales como la lana de roca, la fibra cerámica, la fibra de vidrio (0.04 W/K·m), el corcho (0.04 W/K·m), el poliuretano en espuma (0.029 W/K·m) y la vermiculita expandida (0.07 W/K·m).

Función de barrera contra la transmisión de calor

Cuando planificas tu proyecto, debes entender que el calor se transporta siempre desde el cuerpo o zona más caliente hacia el cuerpo o zona más fría, entregando energía calórica hasta lograr el equilibrio térmico.

Este proceso se denomina transferencia de calor y ocurre mediante tres mecanismos principales que debes considerar:

Conducción: Es la transmisión de calor de un cuerpo a otro por contacto directo. En tu vivienda, esto sucede cuando el calor atraviesa los muros y techos sólidos.

Convección: Se produce por el movimiento del aire ocasionado por una diferencia de temperatura. Es lo que experimentas cuando el aire caliente se mueve por las habitaciones de tu casa.

Radiación térmica: Es la transmisión del calor por radiación infrarroja sin contacto directo entre los cuerpos. El ejemplo más claro es la radiación solar que calienta las superficies de tu casa.

Los aislantes térmicos que selecciones para tu proyecto funcionan principalmente como una barrera contra la transferencia de calor por conducción. Es importante que comprendas que la transferencia de calor no puede ser detenida completamente, solo puedes hacerla más lenta utilizando materiales aislantes adecuados.

No existe el aislante térmico perfecto, pero sí existen buenos aislantes que dificultan considerablemente el paso del calor.

Importancia de la baja conductividad térmica

La conductividad térmica es la propiedad fundamental que debes evaluar al seleccionar materiales para tu proyecto. Esta mide la capacidad de un material para transferir calor y se expresa en W/(m·K) en el Sistema Internacional, aunque también puedes encontrarla como kcal/(h·m·°C).

El coeficiente de conductividad térmica (λ) caracteriza la cantidad de calor necesario por m2, para que atravesando durante la unidad de tiempo, 1 metro de material homogéneo obtenga una diferencia de 1°C de temperatura entre las dos caras. Para que exista conducción térmica hace falta una sustancia, de ahí que es nula en el vacío ideal.

Existe una ley general que debes conocer: las bajas conductividades se relacionan con bajas densidades, porque la ligereza del material suele estar producida por huecos en su interior ocupados por aire, que es mucho más aislante que el material compacto. Por ejemplo, el caucho celular con una densidad de 130 kg/m3 presenta una conductividad de 0.06 W/K·m, mientras que materiales densos como el acero con 7500 kg/m3 tienen una conductividad de 50 W/K·m.

La inversa de la conductividad térmica es la resistividad térmica, que representa la capacidad de los materiales para oponerse al paso del calor. Cuando evalúes opciones para tu proyecto, busca materiales con la menor conductividad térmica posible dentro de tu presupuesto.

Normativa vigente y eficiencia energética

En tus proyectos de construcción, debes cumplir con la normativa vigente que establece estándares mínimos de eficiencia energética. La medida de la resistencia térmica se expresa en el Sistema Internacional de Unidades (SI) en W/m2·K (metro cuadrado y kelvin por vatio).

La Resistencia Térmica (RT) es la capacidad de un material aislante o de la envolvente de tu vivienda de resistirse u oponerse al paso del calor, y se mide en [m2K/W]. Para obtener una alta resistencia térmica en tu proyecto, debes instalar un aislante con baja conductividad térmica (λ) y un gran espesor (e).

La Resistencia Térmica es proporcional al espesor del aislante, por lo que «más es mejor» en términos de espesor para lograr mejor aislación.

Cuando cotices aislantes térmicos para tu proyecto, uno de los principales datos que debes comparar junto con el precio final es la Resistencia Térmica (RT), ya que en términos prácticos esto representa la aislación térmica que estarás comprando para tu vivienda.

La Transmitancia Térmica (U) consiste en la cantidad de calor que pasa por un material o elemento de la envolvente por una superficie y espesor dado cuando la diferencia de temperaturas es de 1°K entre cada lado. Corresponde al inverso de la Resistencia Térmica (RT) y su unidad es W/m2K.

Es fundamental que entiendas que lo que indica la normativa es simplemente un estándar mínimo. En la medida que tu presupuesto lo permita, se recomienda instalar aislantes y espesores que aumenten considerablemente la Resistencia Térmica de la envolvente por sobre lo que indica la norma, especialmente en el cielo bajo la techumbre, ya que normalmente es el elemento más caliente de una casa debido al «efecto horno» del entretecho.

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